La agricultura familiar sostenible es una práctica que facilita la protección de los suelos y los cursos de agua cercanos. Una de estas prácticas consiste en la instalación y utilización de un biodigestores. Pero, ¿qué es un biodigestor?

Se trata, tal como dice su nombre, de una estructura tubular de polietileno que digiere la materia orgánica obtenida de los residuos animales. La combinación de agua, materia orgánica y temperatura, resulta en gases cargados de CH4 (metano) que es utilizado como gas natural en las cocinas rurales. Este gas es conducido a través de unos finos tubos, que cuentan con una válvula de seguridad, hasta la cocina. Además, el resto del líquido, tras unos 20 a 30 días de digestión, resulta en BIOL, un fertilizante natural para los cultivos.

Esta solución, además de utilizar, en parte, materiales reciclados, ayuda a reducir las emisiones de gases a la atmósfera, mejora la calidad de los suelos y de las aguas y permite a las familias rurales ser auto-sostenibles, reduciendo el consumo de gas o electricidad en sus cocinas.

El proyecto, ambicioso por su extensión geográfica, abarcó a varias familias del medio rural en Paraguay, con el apoyo de las administraciones y autoridades locales, para proteger sobre todo la cuenca hidrográfica de uno de los lagos y emblemas turísticos más importantes del país.

Seguimos trabajando para llevar estas soluciones sostenibles a países en vías de desarrollo, como una solución económicamente viable y amigable con el medio ambiente, involucrando a toda la comunidad hacia un entorno más saludable.