La cantidad de residuos plásticos en el mar no cesa de aumentar, lo que afecta a los ecosistemas, la biodiversidad y, potencialmente, la salud humana, y genera una preocupación generalizada. Por otra parte, cuando el plástico se tira como basura, se pierde un material valioso que podría introducirse de nuevo en la economía. Los plásticos representan entre el 80 % y el 85 % del total de los residuos marinos medidos por recuento en las playas.

La Comisión Europea se ha comprometido a estudiar nuevas acciones para hacer frente al problema de los residuos plásticos en el mar basadas en los esfuerzos fragmentarios que están llevando a cabo los Estados miembros de la UE y que siguen el planteamiento aplicado a las bolsas de plástico ligeras.

Esta iniciativa se centra en la contribución europea a los residuos macroplásticos presentes en el mar. Sirve también de complemento a otras políticas europeas de lucha contra la basura marina, tales como la legislación marco de la UE sobre residuos, aguas residuales y medio marino, así como la legislación de la UE sobre instalaciones portuarias receptoras.

Así, se hace necesaria una campaña de sensibilización y actualización a empresas y comunidades, no solo para el cumplimiento de la normativa, sino para apuntar hacia una economía circular donde nada es residuo, lo que se traduce en beneficio económico y conservación del medio ambiente a su vez.