Nuestra riqueza y reserva biológica es nuestro mayor tesoro. La vida de las poblaciones sobre la tierra, depende de sus reservas naturales y de su «red de vida». Suelos fértiles, aguas limpias y aire limpio son necesarios para proveer a la humanidad del alimento y la salud física que necesita para salir adelante. Los ecosistemas como lo son los océanos y los bosques son indispensables para mantener nuestro planeta y la vida sobre el mismo en un futuro.

Debido a la sobre explotación de los recursos que ofrece el planeta, las economías de todo el mundo están limitadas por la bio-capacidad disponible de la Tierra. Pero existen soluciones que pueden ayudar a regenerar esas reservas naturales y a sostener en el tiempo la bio-capacidad del planeta para asegurar una buena calidad de vida a generaciones futuras:

  • Reforestación: ayuda a aumentar la biodiversidad, secuestrar dióxido de carbono de la atmósfera y actuar como barreras contra inundaciones en áreas urbanas y rurales.
  • Agricultura regenerativa: ayuda a enriquecer los suelos, aumentar la biodiversidad local y ayuda a mantener y enriquecer las reservas de agua.
  • Pesca sostenible: mantiene el estado natural de los océanos y asegura que las generaciones futuras puedan disponer de este recurso (aproximadamente 3 mil millones de personas dependen de los recursos marinas como fuente de ingresos y alimento). Además, los océanos son grandes secuestradores de dióxido de carbono, absorbiendo actualmente un 30% de nuestras emisiones.

Estas soluciones se enlazan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas:

  • ODS 14: Vida submarina
  • ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres

De esta manera, reforestando 350 millones de hectáreas podríamos aumentar la bio-capacidad de la Tierra por 8 días más, aumentando los recursos naturales necesarios para las poblaciones del mundo.